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Los Mitos

Los Mitos sobre la adicción.

¿Piensa que sabe sobre adicción?  Entonces estos mitos tan comunes podrían parecerle familiares:

Mito 1: La adicción a las drogas en una conducta voluntaria.  Usted empieza a usar alcohol u otras drogas en forma ocasional, y esta es una decisión voluntaria. Pero con el paso del tiempo algo sucede y usted se convierte en adicto compulsivo.  ¿Por qué?  Porque con el tiempo el uso continuado de substancias adictivas cambia su cerebro , algunas veces en formas dramáticas y tóxicas, en otras más sutiles, pero virtualmente siempre en formas que dan como resultado el uso compulsivo, y hasta incontrolable, de drogas. 

Mito 2: La adicción a las drogas es un defecto de carácter.  La adicción a las drogas es una enfermedad mental.  Todo tipo de drogas desde el alcohol a la heroína poseen su propio mecanismo para cambiar la forma como funciona el cerebro.  Y sin importar la adicción, los efectos en el cerebro son similares, variando entre cambios moleculares y celulares que forman parte del proceso de memoria y estado de ánimo  hasta la destreza motriz como el caminar o el hablar.  La droga se convierte en el motivador más poderoso en su vida. 

Mito 3: Usted no puede obligar a alguien a que se someta a tratamiento. El tratamiento no tiene que ser voluntario.  Aquellos obligados a someterse a tratamiento por el sistema legal, pueden tener tanto éxito como aquellos que entran voluntariamente a dichos tratamientos.  Algunas veces les va mejor y existe mayor probabilidad de que permanezcan durante más tiempo en el tratamiento y que completen el programa. En 1999 más de la mitad de adolescentes admitidos en tratamientos fueron obligados por el sistema de justicia criminal. 

Mito 4: El tratamiento para la adicción a las drogas debería ser oportunidad de una sola vez. Al igual que muchas otras enfermedades, la adicción a las drogas es un desorden típicamente crónico.  Algunas personas pueden ‘bajarse del caballo’, o dejar de usar drogas, empleando como salida el “cold turkey” (o pavo frío, por la flacidez de la piel y los escalofríos intensos que produce) o pueden abandonarlas después de recibir tratamiento sólo una vez en un centro de rehabilitación.  Pero la mayoría de personas que abusan de las drogas requieren tratamientos más a largo plazo, y en muchas instancias tratamientos repetidos.

Mito 5: Deberíamos esforzarnos por encontrar una “bala mágica” para tratar todas las formas de abuso de drogas. No existe “una sola talla” o forma única como tratamiento contra las drogas, mucho menos una bala mágica que cure repentinamente la adicción.  Diferentes personas tienen diferentes problemas relacionados con el abuso de las drogas y responden en forma totalmente diferente a formas similares de tratamiento, aún cuando estén consumiendo la misma droga.  Como resultado, los drogadictos necesitan gran variedad de tratamientos y servicios creados especialmente para sus necesidades únicas.  Encontrar un enfoque que sea personalmente efectivo puede significar tratar varios y diferentes doctores o centros de tratamiento, antes de facilitar el programa adecuado al paciente adecuado.  

Mito 6: La gente no necesita tratamientos.  Pueden dejar de usar drogas si en verdad lo desean.  Es extremadamente difícil para las personas adictas a las drogas, alcanzar y mantener la abstinencia a largo plazo.  Un estudio muestra que cuando el uso de drogas a largo plazo cambia las funciones cerebrales de una persona, esto provoca que ellos ansíen mucho más la droga, volviendo muchísimo más difícil abandonar el vicio sin un tratamiento efectivo.  Es importante intervenir y detener tempranamente el abuso de substancias, ya que los niños se vuelven adictos a las drogas mucho más rápido que los adultos y corren mucho más riesgo de daño físico, mental y psicológico.

Mito 7: El tratamiento no funciona. Estudios han demostrado que el tratamiento reduce hasta en un 60 por ciento del uso de drogas, y puede reducir significativamente toda actividad delincuencial durante y después de dicho tratamiento.  También hay evidencia de que el tratamiento para la adicción reduce el riesgo de enfermedades infecciosas, como la hepatitis C y el VIH — aquellos que han usado drogas intravenosas y siguen el tratamiento corren hasta seis veces menos riesgo de ser infectados con VIH — y la probabilidad de mantener un trabajo sube hasta un 40 por ciento.

Mito 8: Nadie busca tratamiento de forma voluntaria hasta que no toca fondo. Hay muchas cosas que pueden motivar a una persona a entrar y completar el tratamiento antes que suceda eso.  La presión de parte de familiares y empleadores, así como también el reconocimiento personal de que se tiene el problema, pueden ser motivadores poderosos.   En los adolescentes, con frecuencia los padres y administradores escolares son la fuerza impulsora para que se sometan a tratamiento antes que la situación se vuelva extrema.