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Mensaje de la Directora Ejecutiva

 

Nuestra Directora Ejecutiva

Belinda Hill
En el verano del 1986 me encontraba en lo mas bajo de mi vida.  Tenía 27 años y era una madre soltera de una niñita de 8 años.  Llevaba algunos años de destrucción propia.  No puedo precisar en que momento de mi vida cruce esa línea invisible en la cual uno se convierte en un adicto pero lo cierto es que ya estaba ahí.  Se que la carga del diario vivir era intolerante y que día a día empeoraba.  Estaba alcoholizada y adicta.  Había perdido mi trabajo, estaba en malos pasos y poniendome en peligro.  Todas las noches en mi intoxicación me decía a mi misma que al día siguiente no usaría nada, que me mantendría limpia.  Todas las mañanas me levantaba y sin tener voluntad propia me tomaba una cerveza para calmar los nervios y decía “solo esta para dejar de temblar” y en ese instante comenzaba la batalla diaria. 
Yo tuve la fortuna de que mi Padre sabía sobre la recuperación y llevaba tiempo tratando de dirigirme en esa dirección. En Junio 12 del 1986 me encontraba en mi casa, agotada, y con lo que yo suelo llamar – El Comité - las cuarenta voces que vivían en mi cabeza y aun aparecen cuando hay mucho tormento en mi vida. Sabía que no podía soportar más y tenia que hacer algo.  Estaba en el fondo y estaba sufriendo.  Ese día llame a mi Papa el cual me recibió en su casa. De aquí me fui a un programa de rehabilitación de 28 días donde permanecí por 42 días. Eso fue el 17 de junio de 1986 y al día de hoy nunca he reincidido.

Los últimos 23 años están compuestos de todo, altas, bajas, triunfos, derrotas pero más importante que nada he logrado mantenerme limpia a pesar de la adversidad.  Los tiempos malos al igual que los buenos solo son experiencias que nos va dando la vida y a su vez va aumentando nuestro arsenal de herramientas para sobrevivir. 

Es por toda la experiencia de haber sobrevivido todos los aspectos de la adicción, desde el punto de ser la adicta hasta ser la madre de una es que se que nunca se puede perder la esperanza y eso es lo que ofrece Solo Por Hoy a la mujer puertorriqueña. 

Nuestro mensaje es claro, cuando la mujer esta lista y quiere ayuda; puede recuperarse.